Sinagoga Hurva

¿Alguna vez habéis pensado cómo es una sinagoga por dentro? La Sinagoga Hurva de Jerusalén ofrece la posibilidad de adentrarse en el templo judío para contemplar sus costumbres y tradiciones. 

Un poco de historia

En el año 1700, un grupo de judíos sefardíes llegados de España y otras zonas de Europa construyeron una sinagoga en el barrio judío de Jerusalén. Sin embargo, los judíos no pudieron afrontar las deudas contraídas para su construcción y tan solo veinte años después los árabes incendiaron la sinagoga.

Más de un milenio, una nueva sinagoga fue reconstruida en el mismo lugar que ocupó la anterior. Este majestuoso templo fue la principal sinagoga de Jerusalén durante más de ochenta años, hasta que fue nuevamente reducida a escombros en la guerra árabe-israelí de 1948.

Finalmente, en el año 2010 se levantó la sinagoga Hurva de Jerusalén, que logró recuperar el esplendor y la belleza de sus dos antecesoras.

¿Se puede visitar la sinagoga?

Sí. Está permitida la entrada de turistas no judíos a la parte superior de la sinagoga Hurva, que comprende el espacio reservado para el culto de las mujeres. Además, también se puede visitar la terraza de la sinagoga, que ofrece unas vistas únicas del barrio judío de Jerusalén.

La entrada incluye también la visita a los yacimientos arqueológicos del subsuelo de la sinagoga.

Imprescindible

Ciudades como Praga, Cracovia o Córdoba albergan antiguas sinagogas abiertas al público, aunque su uso cotidiano se perdió hace cientos de años.

Visitar la sinagoga Hurva de Jerusalén es una oportunidad única para ver cómo funcionan las sinagogas modernas, ver los rituales que se llevan a cabo en este lugar de culto, observar cómo los judíos estudian la Torá, debaten con el rabino y mucho más. Todo ello desde el silencio y el respeto.

Horario

De domingo a jueves: de 9:00 a 18:00 horas.
Viernes: de 9:00 a 13:00 horas.

Precio

Adultos: 20 séquel (5,90 US$)
Niños y estudiantes: 10 séquel (3 US$)

Transporte

Caminando desde la Puerta Zion.