Ciudad Vieja de Jerusalén

Ciudad Vieja de Jerusalén

Tras las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén se esconden monumentos increíbles, religión y una historia apasionante. Pasear por la Ciudad Vieja es sentir el frenético latido del corazón de Jerusalén.

Una de las mayores ventajas de Jerusalén es que concentra casi todos sus atractivos en un área de 1 kilómetro cuadrado protegido por murallas: la Ciudad Vieja de Jerusalén. Este reducido espacio desprende historia, fe y arte a partes iguales.

Un poco de historia

Adentrarse en la Ciudad Vieja de Jerusalén es viajar en el tiempo, retroceder más de 3.000 años y sentir los contrastes de la Ciudad Santa, latentes en cada rincón. Durante milenios, los cuatro barrios de la Ciudad Vieja conformaron toda el área de Jerusalén, que no se extendió más allá hasta 1860.

Cuando Jerusalén fue ganando importancia en todo Oriente Medio, el sultán Solimán el Magnífico decidió proteger el perímetro de la ciudad con las murallas que vemos hoy en día, levantadas en 1538.

Aunque la Ciudad Vieja de Jerusalén ha sido motivo de varios conflictos internacionales en el siglo XIX, hoy en día es la zona más bonita de Jerusalén, un lugar seguro y una visita imprescindible para descubrir la cara más auténtica de la Ciudad Santa.

Qué ver en la Ciudad Vieja

Aunque pasear por la Ciudad Vieja de Jerusalén es una atracción en sí misma, en sus calles se encuentran muchos de los monumentos que le han dado el sobrenombre de “Ciudad Santa”. La Cúpula de la Roca, el Santo Sepulcro o el Muro de las Lamentaciones son solo algunos ejemplos de monumentos que visitar dentro de las murallas de Jerusalén.

Otro de los atractivos de la Ciudad Vieja son las puertas de acceso, cada una con una historia particular. Además, el contraste de culturas de la Ciudad Santa es más palpable que nunca en los cuatro barrios de la Ciudad Vieja, cada uno con un color, un aroma y un sonido diferente.

La Ciudad Vieja también es el mejor lugar donde comer en Jerusalén. Los restaurantes más auténticos se encuentran en sus calles, salpicadas también de puestos callejeros que venden productos frescos e ingredientes típicos de la cocina israelí.

Lo mejor de Jerusalén

Los monumentos más importantes de Jerusalén están en la Ciudad Vieja. Tras las históricas murallas de la Ciudad Santa se esconden el Muro de las Lamentaciones, la Explanada de las Mezquitas, el Santo Sepulcro, la Vía Dolorosa y muchos otros atractivos.  

Visitar la Ciudad Vieja de Jerusalén es la mejor forma de conocer los encantos de la ciudad, tanto a nivel patrimonial como cultural. Los contrastes entre los barrios y la multiculturalidad de la ciudad se respiran en cada calle de la Ciudad Vieja, donde confluyen musulmanes, judíos, peregrinos cristianos y turistas de todo el mundo.

Transporte

Tranvía: paradas City Hall y Damascus Gate.
Autobús: líneas 17, 38, 124, 125, 205 y 236.

Lugares próximos

Basílica del Santo Sepulcro (148 m) Zoco de Jerusalén (169 m) Vía Dolorosa (266 m) El Cardo (267 m) Jerusalén (269 m)